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Máster Oficial de la UdL y de la UJI
Introducción
El rendimiento de los cultivos, tanto en cantidad como en calidad, depende en gran medida de la incidencia de plagas, enfermedades y malas hierbas. Los estudios de ámbito mundial disponibles hoy en día señalan que las pérdidas causadas por los citados organismos se encuentran entre el 25 y el 50 % de la producción potencial. La disminución de estas pérdidas utilizando estrategias sostenibles y respetuosas con la salud humana y el medio ambiente es el objetivo de la Protección Integrada de Cultivos. La agricultura necesita, por lo tanto, disponer de técnicos especializados en este ámbito, como lo demuestra la elevada demanda de especialistas superiores desde distintos sectores, como las cooperativas y las asociaciones de productores, las empresas de producción y comercialización de métodos de control (fitosanitarios y otros) y los organismos de la administración pública implicados en la investigación, la docencia y la transferencia de tecnología. Entre los métodos de Protección de Cultivos, los productos fitosanitarios son aún una herramienta predominante en la agricultura de la mayor parte del mundo, incluida de la tecnológicamente más desarrollada. Se admite que el uso indiscriminado de productos fitosanitarios es la fuente de contaminación química –juntamente con el de los fertilizantes– más habitual en la agricultura occidental. En consecuencia, la disminución de la aplicación de productos fitosanitarios y el desarrollo de otros métodos de control son objetivos preferentes de todas las agencias nacionales e internacionales que financian investigación e innovación tecnológicas. La formación superior de profesionales en Protección Integrada de Cultivos, que establece una jerarquía en el uso de los métodos de control en la que los métodos no químicos ocupan el primer lugar, ayudará a conseguir los objetivos mencionados. |